Comer sano suele asociarse a cambios complejos o difíciles de mantener en el tiempo. Sin embargo, muchas de las decisiones que impactan positivamente en nuestra salud comienzan dentro del hogar, a través de una mejor planificación, organización y comprensión de lo que comemos.
Ese es precisamente el foco del nanocurso Comer sano en el hogar: herramientas para lograrlo de Teleduc UC, una instancia que entrega conocimientos y estrategias prácticas para que las personas y familias puedan mejorar su alimentación de manera sostenible y basada en evidencia.
Según Daniela Salgado, profesora del curso, una alimentación planificada en el hogar puede generar beneficios que van mucho más allá de la nutrición.
“Una mejor calidad de alimentación, planificada en el hogar, se asocia a numerosos beneficios en distintos niveles”, explica la académica. Entre ellos, destaca efectos positivos sobre la salud cardiovascular y cardiometabólica, la digestión y la salud ósea, además de contribuir a la prevención de enfermedades transmitidas por alimentos mediante una adecuada manipulación e inocuidad alimentaria.
Pero los beneficios no terminan ahí. “También existen ventajas económicas, por la reducción del desperdicio y la realización de compras más intencionales, lo que además tiene un impacto positivo en sostenibilidad”, agrega la docente.
La importancia de planificar las comidas
Uno de los principales aprendizajes que entrega el nanocurso es cómo organizar la alimentación familiar de forma práctica y realista.
Para ello, se abordan estrategias como el meal prep, el batch cooking y la planificación semanal de las comidas, herramientas que permiten optimizar el tiempo y facilitar la incorporación de hábitos saludables.
“La planificación es una herramienta que, aunque al principio pudiese generar resistencia, permite automatizar algunas compras, preparaciones y pasos que facilitan tanto el desarrollo como la mantención de un hábito”, señala Daniela Salgado.
La profesional explica que cuando una conducta saludable se vuelve más automática, requiere menos esfuerzo mental para mantenerse en el tiempo. “Mientras más automático sea un hábito o conducta saludable, se requiere menos esfuerzo mental para mantenerlo”, afirma la docente.
Aprender a elegir mejor
Otro de los contenidos clave del programa es la lectura e interpretación del etiquetado nutricional de los alimentos, una herramienta fundamental para tomar decisiones informadas al momento de comprar.
“Más que eliminar por completo alimentos o grupos, permite decidir cuánto y en qué contexto se van a consumir”, explica la profesora.
Comprender la información nutricional ayuda a las personas a evaluar de mejor manera los productos disponibles y a construir una alimentación equilibrada sin recurrir a restricciones innecesarias.
Pequeños cambios con grandes resultados
La mejora de los hábitos alimentarios no siempre requiere transformaciones drásticas. Muchas veces, pequeñas acciones cotidianas pueden marcar una diferencia importante.
Entre las recomendaciones que entrega Daniela Salgado se encuentra cocinar cantidades acordes al consumo familiar y, en caso de que sobre comida, rotularla con fecha y congelarla para utilizarla posteriormente.
Planificar usar esa comida congelada en días más ajetreados o donde no hay tiempo para cocinar es una estrategia simple que permite ahorrar tiempo, reducir desperdicios y mantener opciones saludables disponibles en el hogar.
Asimismo, recomienda privilegiar frutas y verduras de temporada e incorporarlas diariamente en almuerzos y cenas. También destaca la importancia de mantener las frutas visibles y listas para consumir, ya que esto aumenta la probabilidad de incluirlas en la alimentación diaria.
Alimentarse también es compartir
Más allá de los alimentos y las preparaciones, el curso también invita a reflexionar sobre el valor social y emocional que tiene la comida dentro de los hogares.
Para Daniela Salgado, la alimentación no se limita únicamente al acto de ingerir alimentos, sino que también involucra los espacios de encuentro que se generan alrededor de la mesa.
“La alimentación no se trata solo de ingerir alimentos, también es importante la comensalidad; comer en familia o con amigos en un ambiente positivo, sin distracciones, donde haya espacio para conversar, reír y compartir”, señala la profesional.
Por eso, hace un llamado a resguardar esos momentos de encuentro cotidiano. “Aunque sea solo una vez al día, creo que es importante proteger esos espacios en los hogares”, concluye la académica.
A través de herramientas simples, prácticas y respaldadas por evidencia, el nanocurso busca empoderar a las familias para que puedan construir una alimentación más saludable, equilibrada, sostenible y adaptada a su realidad cotidiana.
Si estás interesado en profundizar más sobre esta materia, te invitamos a conocer el nanocurso online que tiene Teleduc UC para ti sobre “Comer sano en el hogar: herramientas para lograrlo”.



