Teleduc UC lanzó el nuevo curso "Uso inicial de IA generativa en contextos laborales", pensado para enseñar a usar la inteligencia artificial generativa como apoyo real en el trabajo diario y no como un atajo sin criterio.
Redactar correos, resumir informes o adaptar un mensaje para distintos públicos son tareas que consumen buena parte de la jornada de administrativos, ejecutivos y analistas. Javier Tramon, profesor del curso, explica los objetivos y contenidos de este programa.
El "dolor" que la IA viene a aliviar
Según el académico, el curso nace de una necesidad muy concreta en el mundo laboral. "Gran parte del trabajo administrativo se va en tareas de escritura que muchas veces pasan desapercibidas, pero que ocupan una parte importante del día: redactar correos, responder las mismas consultas, resumir informes largos o adaptar un mensaje para distintos públicos", explica el docente.
A eso se suma otro obstáculo cotidiano: la página en blanco. "Comenzar desde una página en blanco puede ser difícil, sobre todo cuando se trata de comunicaciones sensibles", señala el profesor. En ese escenario, añade, la IA generativa "puede servir como un apoyo concreto: entrega un primer borrador en pocos segundos para que la persona pueda concentrarse en lo más importante, revisar, ajustar y tomar decisiones, en lugar de tener que escribir todo desde cero".
Cuatro módulos: de la teoría a la práctica
El programa avanza de forma progresiva durante 4 módulos. "El primero presenta qué es la IA generativa y, sobre todo, cuáles son sus límites", detalla Javier Tramon. "El segundo se centra en cómo dar buenas instrucciones o prompts, mostrando la diferencia entre una petición poco clara, que suele generar respuestas genéricas, y una instrucción bien formulada, que considera la tarea, el destinatario, el contexto y el tono", complementa el académico.
Los dos módulos finales bajan esos aprendizajes al terreno laboral. "En el tercer módulo, estas habilidades se aplican a tareas cotidianas, como redactar correos, resumir información o generar ideas. El cuarto lleva ese aprendizaje a situaciones profesionales e incorpora la creación de plantillas que pueden reutilizarse en el trabajo. La práctica se realiza con herramientas conocidas y de fácil acceso, como ChatGPT, Gemini y Copilot ", cuenta el profesor.
Usar la IA "con criterio"
Uno de los sellos del curso es enseñar a revisar y cuestionar lo que entrega la IA, en lugar de aceptarlo sin más. "Los hábitos que desarrollamos al comenzar a usar una herramienta suelen mantenerse en el tiempo, y corregirlos después puede ser mucho más difícil", afirma Javier Tramon. Por eso, dice, es clave partir bien. "Estas herramientas pueden entregar información incorrecta, como una fecha, una cifra o una referencia legal inexistente, y presentarla de manera tan convincente que parezca verdadera. Si ese contenido se comparte sin revisarlo, la responsabilidad sigue siendo de la persona que lo utilizó", añade el docente.
El profesor también pone el foco en el manejo de información sensible. "Es necesario considerar los sesgos que los modelos pueden reproducir y, especialmente en el trabajo administrativo, el cuidado de los datos personales. Ingresar información de otras personas en una herramienta en la nube puede significar exponer datos que no nos pertenecen", detalla el experto. Y resume la filosofía del curso al mencionar que "la IA puede ayudarnos a crear un primer borrador, pero la revisión y la decisión final siempre deben quedar en manos humanas".
Menos tiempo escribiendo, más tiempo decidiendo
Para Javier Tramon, el beneficio más inmediato del curso es el ahorro de tiempo. "Tareas de redacción que hoy pueden tomar veinte o treinta minutos pueden resolverse en mucho menos tiempo, incluso considerando la revisión", asegura el profesor. Pero hay otro efecto, menos visible e igual de relevante, cuando menciona que "trabajar con plantillas ayuda a mantener un nivel de calidad más uniforme en las comunicaciones, incluso en días de mayor carga o presión".
El académico destaca además un cambio en el tipo de esfuerzo que exige el trabajo diario, cuando especifica que "el esfuerzo deja de concentrarse únicamente en escribir y se orienta hacia tareas de mayor valor, como evaluar la información, tomar decisiones y asegurarse de que el mensaje sea adecuado".
¿Para quién es este curso?
El curso, que es 100% online, asincrónico, de un mes de duración y con acompañamiento de un tutor, está dirigido a quienes escriben mucho en su trabajo sin ser necesariamente especialistas en redacción. "Esto incluye, por ejemplo, a asistentes administrativos, ejecutivos de atención, equipos de comunicaciones internas, analistas y profesionales de Recursos Humanos", precisa Javier Tramon.
"No se requiere experiencia en inteligencia artificial ni conocimientos técnicos. Solo se necesita un computador con conexión a internet y una cuenta gratuita en las distintas plataformas de IA generativa, ya que el curso comienza desde lo más básico", complementa el experto.
¿Y qué cambia al terminar? El profesor lo grafica con un antes y un después, cuando explica que "una persona que hoy escribe simplemente 'hazme un correo' y recibe una respuesta genérica podrá crear instrucciones más completas, ajustar el resultado, adaptar el tono según el destinatario, resumir información respetando el contenido original y reconocer cuándo es necesario verificar una respuesta antes de utilizarla". En definitiva, cierra Javier Tramon, el alumno "pasará de probar la herramienta a integrarla de forma útil, responsable y efectiva en su trabajo cotidiano".
Si estás interesado en profundizar más sobre esta materia, te invitamos a conocer el curso online que tiene Teleduc UC para ti sobre “Uso inicial de IA generativa en contextos laborales”.



