Hablar hoy de perspectiva de género y diversidad no es una tendencia pasajera ni una exigencia externa. Es, ante todo, una necesidad ética y profesional. Bajo esa convicción el curso Perspectiva de género y diversidad: claves para comprender y actuar de Teleduc UC, que inicia en marzo de 2026, se presenta como una actualización esencial para los profesionales de hoy.
Para Christian Andrews, jefe del programa y profesor del curso, comprender el género como una dimensión estructural de la vida social transforma profundamente la manera en que ejercemos nuestros roles. “Hablar en la actualidad de perspectiva de género y diversidad no es una tendencia pasajera ni una exigencia externa; es una necesidad ética y profesional”, complementa el profesional.
El académico enfatiza que el curso no solo entrega conceptos, sino que propone un cambio en la forma de mirar el entorno. “Quienes finalicen este programa no solo adquirirán conocimientos teóricos sobre conceptos como identidad de género, diversidad, desigualdad o interseccionalidad, sino que desarrollarán una forma de mirar críticamente el entorno”, enfatiza el académico.
Esa mirada crítica permite identificar cómo las relaciones de poder atraviesan prácticas cotidianas y cómo dinámicas aparentemente “neutras” pueden reproducir exclusión. Christian Andrews expresa que “aprenderán a reconocer cómo operan los estereotipos en la toma de decisiones y cómo muchas dinámicas aparentemente ‘neutras’ pueden reproducir desigualdad”.
Herramientas concretas para una práctica inclusiva
Uno de los principales aportes del programa es su enfoque práctico. No se trata solo de reflexión, sino de acción. “Uno de los principales beneficios del curso es que entrega herramientas concretas para una práctica inclusiva y respetuosa”, puntualiza el profesor.
Estas herramientas se traducen en comunicación no discriminatoria, revisión de protocolos, diseño de espacios laborales más seguros y reconocimiento de la diversidad como parte constitutiva de cualquier organización. Pero, además, el curso fomenta un proceso más profundo y, como expresa Christian Andrews, “se presenta principalmente la capacidad de autorreflexión ética, la cual invita a cuestionar creencias naturalizadas, a revisar sesgos propios y a asumir responsabilidad en el impacto que nuestras acciones tienen en otras personas”.
Según el docente, los aprendizajes trascienden el ámbito profesional y generan transformaciones personales significativas, porque “muchas y muchos estudiantes experimentan un cambio en la manera en que comprenden sus vínculos, sus entornos familiares y sus espacios comunitarios. Se amplía la conciencia, se complejiza la mirada y se fortalece la empatía”.
Una formación transversal para todos los sectores
El curso está dirigido a un público amplio: liderazgos, equipos de recursos humanos, profesionales de la salud, docentes, funcionariado público, sector privado y cualquier persona interesada en actualizar su mirada.
“Es importante entender que el género no es un tema exclusivo de áreas sociales o educativas. Atraviesa todos los sectores. No se requieren conocimientos previos, pero sí apertura para cuestionar lo que damos por sentado”, argumenta el académico.
Desde su experiencia docente, Christian Andrews ha observado cambios concretos en organizaciones y equipos de trabajo, al mencionar que “he visto ajustes en protocolos institucionales, modificaciones en procesos de selección, mejoras en la conducción de equipos y revisión del lenguaje en documentos oficiales”.
Uno de los cambios más relevantes, agrega, es actitudinal. El profesor detalla que “se produce el paso desde una postura defensiva a una actitud reflexiva y responsable frente al impacto de las propias acciones”.
Un impacto acumulativo y necesario
De cara al futuro, el académico proyecta que este tipo de formación tiene un efecto acumulativo en las culturas organizacionales. “No transforma una organización de un día para otro, pero sí cambia a las personas que la habitan”, expresa el profesor.
Cuando más personas incorporan una conciencia crítica, se previenen situaciones de discriminación, se fortalecen los climas laborales y se integran criterios de equidad en la toma de decisiones.
“La formación en perspectiva de género ya no es un complemento opcional. Es parte de la alfabetización profesional del presente. Y mientras antes se incorpore, mayor será el impacto que cada persona pueda generar en los espacios que ocupa”, aclara Christian Andrews.
A quienes aún están indecisos, el llamado es claro. El docente menciona que el “no inscribirse implica perder la oportunidad de actualizar la mirada profesional, fortalecer competencias éticas y anticiparse a desafíos contemporáneos que hoy son inevitables en cualquier sector”.
El curso comienza en marzo de 2026 y aún cuenta con cupos disponibles. Es una oportunidad para adquirir herramientas actuales, fortalecer la práctica profesional y contribuir activamente a la construcción de entornos más justos, respetuosos y sostenibles.
Si estás interesado en profundizar más sobre esta materia, te invitamos a conocer el curso online que tiene Teleduc UC para ti sobre “Perspectiva de género y diversidad: claves para comprender y actuar” ingresando acá.
